“Lo que no saben en la Península es que a Paulino no le cree nadie en Canarias”

“Lo que no saben en la Península es que a Paulino no le cree nadie en Canarias”

El PP lamenta que Rivero utilice la Presidencia para amenazar con batallitas que no comparte en absoluto la sociedad canaria.

La portavoz parlamentaria del Partido Popular de Canarias, Australia Navarro, acusó hoy a Paulino Rivero “de parapetarse en la Presidencia de Gobierno cuando viaja a la Península para amenazar con frentes y batallitas contra el Gobierno de la Nación que no comparte en absoluto la sociedad canaria y por tanto no representa los intereses generales de nuestra comunidad”.


“Lo que no saben en la Península es que a Paulino no le cree ni le quiere nadie en Canarias. Hace mucho tiempo que Rivero ni representa a la mayoría de los ciudadanos de Canarias ni defiende las necesidades de nuestra sociedad. Hace tiempo que Rivero se sostiene únicamente por una mayoría aritmética en el Parlamento y por el poder que le otorga la gestión de los presupuestos públicos de todos los canarios”, señaló Australia Navarro.


Australia Navarro lamenta “una vez más” que el presidente de la Comunidad autónoma intervenga en el debate político nacional “para presentar una sociedad canaria crispada y problemática que no se corresponde con la realidad, imitando siempre a otros en sus errores e incapaz de ofrecer un proyecto de futuro para el archipiélago”.


“Canarias ni ha sido ni es ni será un problema en España; distinto es que Paulino Rivero quiera convertir su afición al victimismo en una seña de identidad que no nos representa como canarios. La sociedad canaria está preparada, es capaz y está dispuesta a sacrificarse para progresar, le guste o no a Rivero”.


Navarro considera que “cada día más, las amenazas y los lloriqueos de Rivero representan el pasado y confirman la necesidad que tiene nuestra Comunidad autónoma de contar con un presidente y un gobierno dispuestos a trabajar en positivo, a cooperar en el proceso de reformas y, en definitiva, a estar a la altura de los canarios, que –a diferencia de Rivero- sí se esfuerzan, sí se sacrifican, pero no se pasan la vida compadeciéndose y quejándose”.