Verano y Navidades, cuando más se pierden las tarjetas de crédito
En cuanto al robo, el 54% es a mujeres y el 46% a hombres. Por uso fraudulento, las cancelaciones se han producido mayoritariamente entre hombres (65%).
Cada año, la compañía CPP Protección de Tarjetas nos recuerda el cuidado que se debe tener con las tarjetas bancarias y lo hace publicando un estudio que analiza este tipo de incidencias. Después de años analizando cómo, dónde y porqué se pierde o se sufre un robo de la cartera o el bolso, la empresa de protección y servicios de asistencia desea hacer hincapié en que las incidencias ocurren, sobre todo, cuando bajamos la guardia y, especialmente, en vacaciones.
Datos del Euromonitor Internacional han revelado que la mitad de los fraudes con tarjetas bancarias se debe a tarjetas de crédito robadas o perdidas. En España, los niveles de fraude crecieron un 17% entre 2006 y 2009 y, a pesar de que se han reducido en los últimos años, aún son un 8% superiores a las cifras de 2006, llegando a alcanzar una pérdida de al menos 198 millones de euros en el año 2011. La prevención es la solución contra estas incidencias y por ello es muy importante que protejamos nuestras tarjetas.
El estudio revela que, a lo largo de 2011, las mujeres se vieron más afectadas por el robo de tarjetas (53,8%) que los hombres (46,1%). Sin embargo, los hombres las pierden con más frecuencia (63,4%) que las mujeres (36,6%). “Las incidencias con las tarjetas bancarias delatan el diferente uso que hacen de ellas los hombres y las mujeres y al analizar dónde ocurre podemos aconsejar medidas de seguridad que pueden poner en marcha los consumidores”, apuntan desde CPP.
Lugares donde no bajar la guardia
Más de la mitad de estos incidentes se dan en la vía pública, de compras o en el cajero. La vía pública es el lugar más frecuente donde se producen este tipo de incidentes ya que al menos 3 de cada 10 incidencias (33,4%) suceden mientras vamos caminando por la acera, en un parque, en un mercadillo, en alguna celebración popular o en aglomeraciones similares.
En segundo lugar, un 14% de las pérdidas o robos de tarjeta se producen mientras estamos de compras en tiendas, supermercados y centros comerciales; mientras que un 9% de los casos ocurren cuando vamos al cajero, principalmente debido a un olvido más que a un robo. El transporte público (8%) es el cuarto lugar con más siniestros, contabilizando tanto los sucesos que ocurren dentro de un metro, un autobús, un tren o un taxi, así como los que suceden en una parada o en una estación. Curiosamente, el quinto lugar es el hogar del propio afectado (7%), teniendo en cuenta que se contabilizan los hurtos de tarjetas que aguardan en el buzón, el portal del edificio y los posibles incidentes que puedan ocurrir dentro de casa. Otro lugar donde se repiten los siniestros es el coche (6%), entrando en esta variable las estaciones de servicio, las áreas de descanso y aparcamientos, tanto en la calle como en párquines.
Atendiendo a la diferencia entre hombres y mujeres, encontramos diferencias significativas en los cajeros, donde los hombres acumulan un 64% de incidencias. Por su parte, las mujeres son más propensas que los hombres a sufrir estos incidentes yendo de compras (60,2%). “Cada año nos encontramos con casos muy curiosos, como el de un cliente que llamó para cancelar las tarjetas al sufrir un secuestro exprés en Colombia, el de una señora que aseguró que le robaron el bolso en misa o el de otra cliente que llamó para cancelarlas porque tiró el bolso a la basura y se olvidó la cartera por error. Sea cual sea el caso, lo importante es llamar de inmediato para cancelarlas y poder así contar con la protección y servicios adecuados”, afirma un portavoz de CPP.
Durante las vacaciones de verano se incrementa el número de incidentes
El trabajo pone de relieve que existen unos meses concretos en los que el número de incidentes se eleva o desciende, aunque la horquilla oscila sólo en dos puntos porcentuales. Enero, abril y julio fueron los meses en los que el nivel de incidentes con tarjetas bancarias se situó en la parte más alta, con valores superiores al 9%; mientras que los meses de noviembre y junio presentan menos incidencias con valores cercanos al 7%. Enero es el mes de la semana de reyes y de las rebajas, “un mes que cuesta pero en el que aumenta el uso de la tarjeta bancaria”, apuntan desde CPP y añaden que “en abril celebramos semana santa y en julio tenemos las vacaciones, dos periodos en los que bajamos nuestros niveles de precaución”. Por su parte, en Agosto despuntan los robos con un 9,6% de casos denunciados y en Abril se produjo el mayor número de cancelaciones por uso fraudulento en España (15,1%). “Este dato lo achacamos al robo masivo de datos personales que se produjo el año pasado en una compañía de consolas de videojuegos”. Diciembre, el mes en el que se producen las compras navideñas, es otro momento del año en el que CPP recuerda mantenerse especialmente alerta.
Verano y Navidad, son las épocas en las que se produce un mayor número de incidentes. 7 de cada 10 casos tienen lugar en estas fechas y, cuando los incidentes se producen de compras, las mujeres son más proclives a sufrir un robo o una pérdida con porcentajes superiores al 70% de los casos. Los hombres por su lado, sufren más incidentes en los meses de verano ya que casi la mitad de los casos tienen lugar en esa época (46,3%).
El estudio también desvela que en verano la media de incidencias aumenta en lugares como los aeropuertos. Otro lugar en el que se incrementan los robos y pérdidas de tarjetas bancarias en verano son las discotecas y el coche, con porcentajes superiores a la media. En cuanto a la diferencia entre hombres y mujeres, en verano los hombres protagonizan mayor número de incidencias aumentando un punto respecto a la media (56,6%) y tan solo superado por el número de incidencias ocurridas a los hombres en Semana Santa (59,8%).
Recomendaciones CPP
Claves para evitar ser víctima de un robo, pérdida o uso fraudulento de las tarjetas bancarias:
- Asegurarse de la devolución de la tarjeta después de realizar un pago.
- Vigilar en los establecimientos la tarjeta al efectuar un pago.
- No guardar en la cartera o el bolso el número de PIN, ni seleccionar uno que se pueda averiguar con facilidad.
- Mantener cerca los objetos personales, especialmente en lugares concurridos, y no dejar el bolso ni la cartera a la vista en lugares públicos.
- Revisar el cajero y prestar atención a la gente que merodea alrededor de ellos.
- Utilizar un monedero cinturón o bolso, tipo bandolera, en el transporte público.
- Evitar que alguien pueda verle introducir si número PIN en los cajeros automáticos o establecimientos.
- Al realizar compras online, utilizar siempre páginas “seguras” y si se accede as través de wifi a la conexión, que también esta sea segura.


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