UNEC SIGLO XXI, hace entrega de los Premios del año 2015, “Galardón Canario a la Calidad”

UNEC SIGLO XXI, hace entrega de los Premios del año 2015,  “Galardón Canario a la Calidad”

Este distintivo de calidad pueden solicitarlo cuantas empresas quieran que luego serán evaluadas en función de la calidad y los servicios que see presten en cada una de las actividades

PROCEDIMIENTO DE SOLICITUD DEL “DISTINTIVO DE CALIDAD”

El “Distintivo de Calidad Galardón Canario” puede obtenerse de acuerdo con la actividad económica desempeñada, rellenando la fichas que se pueden solicitar en las asociaciones adheridas y también se puede solicitar en la confederación Unec.

Recibidas las solicitudes se realizará una auditoria a efectos de comprobar la calidad definida, tanto de la oferta gastronómica cuanto de otros servicios y productos. Una vez evaluado, se concederá dicho distintivo, el establecimiento adquirirá un compromiso de mantenimiento y mejora de la oferta, beneficiándose de cuantas acciones de promoción se realicen.

Para la renovación anual del distintivo, se llevarán a cabo controles periódicos de calidad, pudiéndose ser retirado en caso de incumplimiento.

PERIODO  DE SOLICITUD DEL “DISTINTIVO DE CONTROL CANARIO DE CALIDAD”

Anualmente se establece un primer periodo de admisión y tramitación de solicitudes,  hasta el 30 de mayo de cada año. En este periodo sólo se valorarán las solicitudes procedentes de las zonas de actuación del proyecto y sectores. En canarias se ha evaluados mas de 1.600 empresas y se han galardonados unas 200, en la actualidad existe 20 empresas oro y  10 platas y se estudia un maximo galardon platino para el proximo año 2016, en su decimo aniversario, una marca que comieza a un referente de calidad en Canarias.

Este programa entre sus objetivos esta el asesora e informa de la nueva ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición que puede llegar a multar a un restaurante hasta con 60 mil euros por no informar los alérgenos presentes en los alimentos. Por lo mismo adaptar las cartas de restaurantes a la ley de alérgenos va más allá de temas de marketing para restaurantes, esto es un tema serio que pone en juego la salud de los clientes y el bolsillo de todos los hosteleros. La nueva ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición puede llegar a multar a un restaurante hasta con 60 mil euros por no informar los alérgenos presentes en los alimentos.

Por lo mismo adaptar las cartas de restaurantes a la ley de alérgenos va más allá de temas de marketing para restaurantes, esto es un tema serio que pone en juego la salud de los clientes y el bolsillo de todos los restauradores.

La declaración de alérgenos es fundamental para aquellas personas que sufren intolerancias y/o alergias ya que de ello puede depender su salud y en el peor de los casos su vida. En España existe un elevado porcentaje de personas con intolerancias y/o alergias y la mejor medida para no sufrir una reacción sin duda es conocer todo aquello que comen y en algunas ocasiones incluso se toca, ya que también pueden haber reacciones por contacto. Las reacciones pueden desencadenar distintos síntomas, desde erupciones, picor, nauseas, calambres abdominales a sintomatología más grave como puede ser sensación de ahogo, opresión en la garganta,…

Los síntomas pueden aparecer en cuestión de minutos hasta una hora y suelen requerir tratamiento con adrenalina.

Desde el punto de vista sanitario y para el consumidor es una medida muy favorable con el fin de evitar posibles reacciones pero entendemos que muchas veces resulte un dolor de cabeza para el personal de hostelería. Muy importante también es que esté instruido en como comunicar al cliente la información sobre alérgenos con el fin de poder ayudar a elegir entre las posibilidades de la carta. En España existe un elevado porcentaje de personas con intolerancias y/o alergias y la mejor medida para no sufrir una reacción sin duda es conocer todo aquello que comen y en algunas ocasiones incluso se toca, ya que también pueden haber reacciones por contacto.

Las reacciones pueden desencadenar distintos síntomas, desde erupciones, picor, nauseas, calambres abdominales a sintomatología más grave como puede ser sensación de ahogo, opresión en la garganta,…

No hay nada peor que no informar bien al cliente. Ya no sólo por el tema de las alergias e intolerancias, sino en todo lo que respecta a su experiencia gastronómica.