Un 20% de personas que toman antibióticos presentan diarrea como efecto asociado
Los expertos recomiendan seguir una alimentación saludable que incorpore todos los nutrientes necesarios para mejorar la respuesta de nuestro organismo ante bacterias y virus.
El uso de antibióticos tiene un fuerte carácter estacional, concentrado entre los meses de noviembre a febrero, su utilización incorrecta supondría un gasto innecesario de más de 91 millones de euros
El descenso acusado de temperaturas y el aumento de inclemencias meteorológicas que trae consigo el invierno hacen que se incremente el uso de antibióticos, cuya utilización tiene un fuerte carácter estacional especialmente concentrado en los meses de noviembre a febrero.
Los antibióticos son efectivos cuando se realiza un uso adecuado de los mismos. Sin embargo, su utilización excesiva e incorrecta es una de las causas que contribuyen al incremento del gasto sanitario público: los estudios indican que el 40% de las recetas con antibióticos son inadecuadas, lo que supondría un gasto innecesario de más de 91 millones de euros.
Más allá de los datos económicos, hay que tener en cuenta que la toma de antibióticos puede tener efectos asociados en algunos casos, de los cuales el más común es la diarrea. Este hecho se da tanto en la edad adulta como en la pediátrica, llegando a afectar hasta el 20% de personas.
En el caso de la población infantil, la diarrea asociada a antibióticos se produce entre un 11 y un 40% de los niños tras la administración de antibióticos de amplio espectro, que son aquellos que combaten todo tipo de bacterias, incluidas las beneficiosas que se encuentran en nuestro intestino. Como consecuencia, el equilibrio saludable de los microorganismos que habitan habitualmente en los intestinos puede verse alterado.
Los expertos recomiendan seguir una alimentación saludable que incorpore todos los nutrientes necesarios para mejorar la respuesta de nuestro organismo ante bacterias y virus. Además, es aconsejable completar la dieta con alimentos ricos en probióticos, como algunas leches fermentadas, ya que suponen una ayuda en la mejora de la diarrea asociada antibióticos. En concreto, los probióticos podrían reducir hasta un 22% la incidencia total de diarreas producidas por los antibióticos. En la población infantil, múltiples estudios indican que esta reducción sería de hasta un 75%.


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