Sanidad mejora el modelo de dispensación de tiras reactivas para pacientes con diabetes

Sanidad mejora el modelo de dispensación de tiras reactivas para pacientes con diabetes

Las medidas de uso racional aplicadas y el descenso de los precios de compra han permitido reducir en un 20,43% el número de envases/mes consumidos y en un 55,28% el gasto público en este producto, sin que se haya limitado ni encarecido este servicio a los usuarios.

El modelo de dispensación de tiras reactivas para la determinación de la glucemia capilar establecido en el Servicio Canario de la Salud (SCS) ha mejorado su eficiencia tras la  incorporación de un conjunto de medidas de uso racional y la reducción de los precios de compra, lo que ha propiciado un descenso del 20,43% del consumo mensual de envases y del 55,28% del gasto anual en la compra de este producto.

A este mejor aprovechamiento de los recursos destinados a la financiación de las tiras reactivas, se añade que el sistema implantado -consistente en la retirada de los envases en las oficinas de farmacia mediante receta oficial- es más accesible para los usuarios que el modelo de compra centralizada vigente en diferentes comunidades autónomas y no conlleva, además, costes adicionales, según se desprende de un análisis realizado por la Dirección General de Programas Asistenciales.

De acuerdo a este estudio, la compra centralizada de las tiras y su posterior distribución a través de los Centros de Salud, modelo seguido en otras comunidades autónomas, es más limitado en cuanto a puntos de acceso e implica costes añadidos para el Servicio de Salud y los propios usuarios, tales como el cambio de los medidores de glucemia, el empleo de horas de formación del personal de enfermería para que los pacientes aprendan a manejarlos o gastos de transporte par su distribución.

De ahí que se haya optado por el actual sistema de dispensación e incorporar medidas que promuevan un uso racional del producto.

Envases y gasto

Las tiras reactivas son necesarias para la determinación de los niveles de glucemia capilar en algunos pacientes diabéticos. En el momento del análisis, un total de 77.299 usuarios hacían uso en Canarias de 24 marcas diferentes de tiras, comercializadas por 6 laboratorios.

En diciembre de 2010, momento en el que comenzaron a aplicarse medidas para promover un uso más racional de este producto, este consumo alcanzó los 58.519 e/m, para descender dos años más tarde hasta los 46.559, lo que supone una disminución del 20,43%.

Paralelamente, el gasto ha experimentado un descenso progresivo desde finales de 2009, en el que alcanzó su pico máximo, con 2.777.334 euros. Así, en diciembre de 2010 había descendido un millón de euros (1.788.671 euros), para situarse en diciembre pasado en 1.241.780 euros, un 55,28% menos respecto al dato de 2009.

La reducción del número de envases y del gasto pone de manifiesto la efectividad de las medidas de uso racional y el efecto de la disminución de costes de compra, sin que en ningún momento se haya limitado ni encarecido el acceso a esta prestación por parte de los usuarios.

Medidas aplicadas

Los resultados del análisis comparativo y la evidencia disponible han permitido al Servicio Canario de la Salud aplicar tres medidas encaminadas a promover un uso más racional del producto y reducir los costes de compra, que se han dirigido a los agentes implicados en la prescripción-indicación, suministro y uso de las tiras reactivas: profesionales sanitarios, empresas farmacéuticas y usuarios. 
 
Estas medidas han consistido en informar a los profesionales sanitarios de Medicina y Enfermería sobre el consumo global e individualizado del producto y la necesidad de promover un uso más racional; negociar precios de referencia con las empresas farmacéuticas proveedoras y sensibilizar a los pacientes diabéticos sobre el uso más adecuado de las tiras, de acuerdo a la situación clínica de su diabetes.

A corto plazo, se han logrado reducir los costes en cuantías superiores a los previstos con la compra centralizada, sin los inconvenientes y gastos adicionales para el sistema sanitario y los usuarios asociados al cambio del medidor de glucemia.

En este sentido, los usuarios han podido continuar con el medidor adecuado a sus necesidades y características personales, pudiendo retirar el producto sanitario en la oficina de farmacia más cercana o adecuada a su entorno familiar o laboral.