Sanidad dejará de pagar 417 medicamentos desde 1 de septiembre

Sanidad dejará de pagar 417 medicamentos desde 1 de septiembre

Algunos de los medicamentos incluidos en la lista seguirán teniendo financiación pública a criterio de los facultativos y en tratamientos oncológicos.

El Boletín Oficial del Estado (BOE)  ha publicado la lista de los 417 medicamentos que desde septiembre dejarán de ser financiados por la Seguridad Social -la inmensa mayoría para síntomas menores-, aunque 97 de ellos mantendrán la financiación para tratar enfermedades graves o crónicas.


A partir del 1 de septiembre, los pacientes deberán abonar íntegramente el precio de algunos fármacos indicados para cuestiones como irritación de la piel, tos, diarrea o estreñimiento, lo que permitirá un ahorro que este viernes el Ministerio de Sanidad ha cifrado en más de 450 millones de euros.


Desde septiembre los pacientes deberán pagar por medicamentos tan populares como Almax (antiácido), Emportal, Duphalac o Plantago (laxantes), Fortasec (antidiarreico) y pomadas para aliviar el dolor causado por la artritis como Fastum, Calmatel, Movilisin, o para el tratamiento de afecciones inflamatorias como Zenavan.


También deberán pagar por medicamentos para la tos como Mucosan o Pectox, y por fármacos para el tratamiento de los síntomas de la rinitis alérgica, como Rinomax, además de por la acetilcisteína para patologías neumológicas, entre otros.


No obstante, la resolución de la Dirección General de Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia que publica hoy el BOE contempla excepciones y, así, algunos de los medicamentos incluidos en la lista seguirán teniendo financiación pública cuando sean indicados para patologías concretas, como por ejemplo para pacientes oncológicos.


Subgrupos de medicamentos concretos seguirán siendo costeados por la Seguridad Social cuando sean prescritos para pacientes que padezcan enfermedad inflamatoria intestinal, colon irritable y diverticulosis (formadores de volumen); encefalopatía portosistémica y paraplejia (laxantes osmóticos); pacientes oncológicos (antagonistas del receptor opioide periférico) y claudicación intermitente (vasodilatadores periféricos).


Además, los pacientes neoplásicos con tos persistente (alcaloides del opio y derivados) y los enfermos con síndrome de Sj”gren (otros oftalmológicos).