RIU Oasis defiende que la única salida viable es la demolición
Francisco Hernanz arquitecto de la cadena ha señalado que el hotel ya ha cubierto un 85% de su vida útil, advirtiendo el deterioro que sufre la cimentación del inmueble.
La Cadena hotelera RIU propietaria del hotel Gran Palace Oasis Maspalomas ha presentado a los medios de comunicación la necesidad de llevar acabo la demolición del inmueble, debido al deterioro que sufre la cimentación del edificio y a las carencias del mismo en materia de normativa turística según ha manifestado el arquitecto de la cadena, manifestando que El hotel Oasis ha llegado a un punto en el que no puede mantener su operación como hotel de cinco estrellas y así nos lo han hecho saber nuestros clientes y turoperadores
El hotel Oasis ha llegado a un punto en el que no puede mantener su operación como hotel de cinco estrellas y así nos lo han hecho saber nuestros clientes y turoperadores.
Como edificio tiene una fecha de caducidad que cada vez está más próxima. Desde luego, nuestra primera aproximación siempre es la de rehabilitar y no la de demoler uno de nuestros hoteles. Y esto es así por varios motivos entre ellos porque el coste es más elevado y también porque, la mayor duración de los trabajos, deja más meses sin actividad al hotel.
Lo realmente decisivo en el momento de tomar esta decisión es la estructura, porque todo lo demás tiene arreglo: instalaciones, acabados, impermeabilización, etc. Estos elementos pueden ser más o menos costosos, pero tienen solución.
En la estructura tenemos que valorar dos aspectos:
1. El puramente espacial, de diseño: si los espacios se adaptan a su función, si tienen el tamaño suficiente, la altura necesaria, etc. En este caso, tenemos techos demasiado bajos, habitaciones que son pequeñas y una distribución general que no es funcional.
2. La conservación: especialmente en lo que afecta a la cimentación. Los ambientes al lado del mar son los más agresivos y la estructura metálica, que es la que tiene el hotel Oasis, es la más vulnerable. Además el tiene el problema añadido de las filtraciones de la red de aguas fecales que en algunos momentos, como las épocas de lluvia, llegan incluso a inundar los bajos del hotel lo que ha deteriorado todavía más la cimentación. En estas condiciones, hacer una inversión de esta envergadura en un edificio que no es funcional y cuya estructura tiene fecha de caducidad no es coherente. Hacer una inversión millonaria en rehabilitar el Oasis sería tirar el dinero a la basura.
Descripción del Proyecto del nuevo hotel
La inversión del proyecto está cifrado en 46 millones de euros destinados a lo que es la obra de construcción del nuevo hotel y 6 millones que irían destinados al equipamiento de mobiliario y demás, con un plazo de ejecución de 18 meses, estando a la expensa de que el Cabildo de Gran Canaria rechace la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), propuesto por la cadena Lopesan.
En 1961, estaba solo el faro. Y no existía el palmeral. El mito del palmeral natural, preexistente, antiquísimo, violado y repartido entre los hoteleros, no se sostiene.
Gracias a las fotos aéreas históricas, vemos cómo el palmeral se creó hace 50 años para el hotel, principalmente con palmeras dactilíferas y washingtonias traídas de la península; y palmeras canarias traídas de barrancos cercanos. Esto no quita que el palmeral sea hoy una maravilla, que es lo mejor que tiene el hotel actual, y seguirá siendo lo mejor del futuro hotel, y que RIU sea la primera interesada en preservarlo así. Pero es ilustrativo de cómo, en el público debate, se generan mitos y tabúes sin rigor.
Año 1981. Han aparecido el hotel Oasis y el palmeral, el hotel Palm Beach y el IFA Faro.
En ese momento tenía sentido tener la entrada al hotel a través del palmeral y dar la espalda al páramo que hoy ocupa el hotel Costa Meloneras, disponiendo frente a él lo más feo del hotel, las zonas de servicio: Muelles de carga y descarga, cuartos de basuras, maquinaria…
Año 2013: Toda la zona ha sido urbanizada
Ahora la vía principal de acceso a la Costa de Meloneras es la Avenida de Cristóbal Colón, la que lleva al faro, y todas esas partes más feas del hotel quedan expuestas a la vista de todos. En cuanto al acceso principal del edificio, se ha quedado pequeño. No cumple la normativa turística (no caben autobuses ni coches) ni los autobuses pueden maniobrar en la plaza de las Palmeras, no pueden entrar al hotel. Es preciso cambiar la entrada principal hacia la avenida que conduce al Faro de Maspalomas
B) La planta baja: Un edificio abierto al exterior en lugar de encerrado en sí mismo
El edificio actual da la espalda al palmeral. Sus habitaciones miran al mar, a la plaza de la entrada o unas a las otras. Y sus zonas comunes (recepción, salones, comedores, bares) miran todas hacia el atrio central. Es un edificio encerrado en sí mismo, una característica común a otras obras de Corrales y Molezún, como la Casa Huarte, por ejemplo. Éste es un modelo que puede resultar apropiado para un hotel urbano o para climas más fríos, pero no aquí. A Canarias el visitante viene buscando disfrutar del clima, de la luz y de la naturaleza. Por eso hemos adoptado un esquema lineal de manera que las zonas comunes tengan amplios ventanales a ambos lados, mucho más altos, con amplias vistas al palmeral y los jardines y aprovechando al máximo la iluminación natural. Pero, además, es que el cliente podrá hacer mucha más vida en el exterior, pues el restaurante y el salón se duplicarán: Habrá uno interior y otro exterior, cada uno con capacidad completa. Es un sobre coste de construcción importante, pero vale la pena. Y permitirá un gran ahorro de energía de forma natural. Un gran hueco en la fachada sur comunica el jardín y las piscinas situadas en esta zona con el jardín interior del hotel, creando una continuidad entre todas las zonas ajardinadas que no existe en el edifico actual.
C) El sótano: La solución de una grave carencia del edificio actual: Los aparcamientos
El edificio actual tiene 20 plazas de aparcamiento, mientras que el nuevo tendrá 172.
Se puede apreciar perfectamente en la imagen de la planta sótano cómo el edificio se estrangula y se alarga con la intención de sortear y salvar unos grupos de palmeras.
D) Las plantas de habitaciones: La búsqueda de las mejores vistas posibles
En la disposición de las plantas de habitaciones, el criterio ha sido proporcionar las mejores vistas. Todas tienen vistas o bien al mar o bien al palmeral, mientras que para las suites se han reservado las más excepcionales gracias a su ubicación, puesto que en su mayoría ocupan las plantas más altas.
E) El diseño de las habitaciones: Más grandes, más abiertas y según las últimas tendencias
El hotel proyectado tiene 450 habitaciones de las que 425 son dobles y el resto son suites. En los nuevos dormitorios dominan los espacios abiertos integrando tanto la zona de descanso, como la de recreo y baño. El diseño es moderno, fresco y la luz natural, las vistas despejadas y los colores claros ayudan a crear la sensación de amplitud y confort.
F) El aumento del volumen construido, la altura y el número de habitaciones
RIU no se ha beneficiado de ninguna concesión extraordinaria a éste respecto: Se le aplica el mismo rasero que a todo el mundo, el PGOU de 1996 y los Decretos de estándares Turísticos. Lo que ocurre es que, mientras la mayoría de edificios de la zona, más modernos, han alcanzado ya los límites permitidos, el hotel actual estaba bastante por debajo. Incluso con el nuevo edificio seguiremos sin agotar los máximos permisibles.
G) El tratamiento de las fachadas
A lo largo del debate surgido sobre la demolición del hotel actual, una cosa se ha ido perfilando como la característica más elogiada, y la única sobre la que parece que existe un cierto consenso: Los materiales de la fachada. Por un lado, el revestimiento en piedra volcánica, que ayuda a integrarlo en el palmeral. Y también muchos mencionan la madera, si bien ésta no pertenece al diseño original, que combinaba sólo la piedra y el enfoscado blanco; éstos paneles imitación madera se pusieron en una reforma que se hizo en los años noventa y que mucha gente considera la zona más bonita del hotel. Por eso, en el nuevo hotel Oasis emplearemos esta misma combinación de materiales. Se prevé recuperar en la medida de lo posible (si no, se harán nuevas) las placas de roca volcánica del hotel actual; y emplear panel sándwich con acabado de tipo madera para remarcar los cuerpos salientes. En las terrazas se emplearán cerramientos de vidrio y en los pasillos, celosías de acero Cor-ten para establecer un juego entre cerrado-abierto. Actualmente, seguimos trabajando en el proyecto de ejecución y estamos estudiando el uso de jardines verticales en algunas zonas para reforzar la integración del jardín con el edificio. Las imágenes que ustedes han visto publicadas son las de un proyecto básico preliminar (ni siquiera está visado). Ahora estamos trabajando en todo el diseño de interiores y detalles de fachada. En realidad no se debería analizar un proyecto hasta que no esté terminado.
H) Sostenibilidad
Este es uno de los objetivos principales del nuevo hotel. Lo haremos mediante dos estrategias bien diferenciadas: El diseño del hotel, de una forma natural, reduce en gran medida el consumo de energía (en alumbrado y climatización) porque prima el uso de las áreas exteriores, y, para las interiores, maximiza el aprovechamiento de la iluminación y la ventilación natural. Esto permite, por poner un ejemplo, que el gran bar-salón no requiera instalación de aire acondicionado. Las instalaciones contarán con los últimos avances en ahorro de energía y otros recursos: Por ejemplo se recurrirá al uso de energía solar para reducir el consumo de energías más convencionales y las emisiones de CO2; se usarán luminarias de bajo consumo.


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