NC rechaza el dictamen de la ley del suelo de CC, el PP y la ASG “desarrollista y desreguladora”
Luis Campos critica que la mayoría “pírrica” de los conservadores, con 70.000 votos menos que el bloque progresista, rompa la unanimidad por primera vez
El ponente y portavoz parlamentario adjunto de Nueva Canarias (NC), Luis Campos, rechazó el dictamen de la comisión al Proyecto (PL) de Ley del Suelo por “favorecer la arbitrariedad, la desregulación y el desarrollismo, romper el proyecto común de Canarias y debilitar a las islas, por crear numerosas puertas traseras e instaurar el urbanismo en función de proyectos”, sean públicos o privados, en detrimento de los planes de ordenación. Campos criticó que, por primera vez en la historia parlamentaria canaria, se apruebe una de las normas más importantes de la comunidad con una mayoría “pírrica” de 33 diputados conservadores de CC, PP y la ASG, con 70.000 votos menos que el bloque progresista del PSOE, Podemos y NC de 27 escaños.
El portavoz adjunto de NC, en la comisión de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad, mantuvo su rechazo a un proyecto de ley que llegó al Parlamento “sin diagnóstico, sin participación ni debate social y con fuertes presiones políticas y empresariales”, provenientes del Ejecutivo presidido por Fernando Clavijo y de una minoría de los constructores de Las Palmas.
Campos reconoció muchas “mejoras” introducidas en el texto en el trabajo de la ponencia. Entre ellas, la legalización de centenares de explotaciones ganaderas, la “notable” limitación de las actividades no agrarias en suelo rústico, especialmente, las turísticas; la protección de los senderos y caminos reales y la creación de la figura de los parques agrarios.
Sin embargo, los aspectos “negativos” de este proyecto de ley, continuó, son “más importantes y por eso mantenemos nuestro rechazo” a una norma que “rompe el proyecto común” de las islas. En opinión de Campos, Canarias “como país, no se construye cada 30 de mayo, sino con leyes capaces de cohesionar el territorio”.
Nueva Canarias, prosiguió, está en contra de la derogación de la práctica totalidad de las directrices generales de ordenación y también se opone a que “se haya vaciado de contenido” al órgano sustitutivo de la Comisión de Ordenación del Territorio y del Medio Ambiente (Cotmac).
Para los nacionalistas progresistas, no se debía “debilitar” el papel de los cabildos ni propiciar que los ayuntamientos “compitan entre sí”. Según el portavoz adjunto nacionalista, Canarias no necesita un campo de golf o un polígono industrial en cada término municipal.
El voto de rechazo al texto legislativo de este grupo nacionalista progresista se justifica además por las “numerosas puertas traseras” habilitadas para “saltarse” el planeamiento. Se refería a los proyectos de interés autonómico e insular, las ordenanzas insulares y municipales, los convenios urbanísticos y los programas de actuación en suelo urbano. “Se consolida el urbanismo en base a los proyectos, sean públicos o privados, en lugar de los planes de ordenación”, cuestionó Campos.
El portavoz nacionalista criticó que se aproveche la “simplificación para desregular” al mismo tiempo que calificó de “lamentable” que Clavijo asocie la corrupción a las leyes territoriales, aprobadas todas por unanimidad menos la suya, como hoy quedó plasmado en el dictamen que ahora pasará a pleno para su votación final. Para NC, este proyecto de ley “favorece la arbitrariedad y el desarrollismo” y es otro de los motivos que le lleva a rechazar sus contenidos, apostilló el portavoz adjunto.
Además avisó que marcará un hito en la historia del parlamentarismo canario. “Por primera vez, una de las normas más importantes para Canarias se va a aprobar con una mayoría pírrica de 33 diputados del bloque conservador (CC, PP y la ASG), que tienen 70.000 votos menos que el bloque progresista de 27 diputados (PSOE, Podemos y NC)”, tal y como censuró Luis Campos.


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