Maspalomas rechaza la violencia sexista

Maspalomas rechaza la violencia sexista

El alcalde Marco Aurelio Pérez participa en la rueda de hombres contra el maltrato a la mujer y lee el manifiesto público por la igualdad de género. “El silencio nos hace cómplices. Todos tenemos una responsabilidad moral con las víctimas”.

El alcalde Marco Aurelio Pérez Sánchez ha participado junto a otros sesenta vecinos del municipio en la rueda de hombres contra la violencia machista organizada en Maspalomas por la Concejalía de Políticas de Igualdad y Mujer.


La celebración de este acto simbólico se llevó a cabo como el año anterior en la Plaza del Camellero, junto al Centro Cultural, y fue el propio alcalde el responsable de leer el manifiesto público a favor de la igualdad y contra la violencia sexista, consensuado por la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género  (AHIGE) para toda España.


Durante el acto, de carácter sencillo y emotivo, el medio centenar de hombres y mujeres participantes encendieron velas que colocaron en los bordes de un lazo blanco situado en el suelo, a cuyo alrededor se situaron después los hombres entrelazando las manos y conformando un círculo para mostrar su unión frente a la violencia contra las mujeres.


Marco Aurelio Pérez destacó que dicha violencia “exige una reflexión sobre su origen”, porque miles de mujeres viven actualmente atemorizadas ante una continua situación de terror físico y psicológico en sus hogares y entornos sociales más inmediatos.


El alcalde insistió en que los agresores no son hombres diferentes, especiales o enfermos, sino comunes, ciudadanos típicos, en muchos casos modélicos, amables, reconocidos y, a menudo, respetuosos y cordiales en su trabajo, que basan su seguridad personal en valores que representan el estereotipo tradicional masculino, la imposición a través de la fuerza física, la competencia, la agresividad y un estatus de superioridad y privilegio con respecto a la mujer, y que “no están siendo capaces de reconvertirse hacia un tipo de relaciones igualitarias, basadas en el respeto mutuo”.


La complicidad


La violencia es posible -señaló- porque “el resto de los hombres mantenemos algún tipo de complicidad y cierta tolerancia, ya sea por miedo, por egoísmo, por rencor o por una malentendida solidaridad masculina, y no hacemos lo suficiente o no hacemos nada para acabar con ella”. Cada gesto, actitud o comentario peyorativo y discriminatorio contra las mujeres aumenta la permisividad y abre el camino hacia los malos tratos, dijo. “El silencio nos hace cómplices. Los hombres no podemos seguir permaneciendo callados, pretendiendo no tener una responsabilidad moral ante las víctimas”, afirmó.


Marco Aurelio culminó la lectura del manifiesto pidiendo a los hombres que no toleren ninguna situación de violencia, sexismo o discriminación hacia las mujeres, “porque es una responsabilidad de todos”.


Esta es la tercera vez que el Ayuntamiento organiza en Maspalomas esta rueda de hombres contra la violencia sexista.