Las fotografías documental y abstracta conviven en la exposición ‘Patrilya’

Las fotografías documental  y abstracta conviven en  la exposición ‘Patrilya’

La Casa Condal de Maspalomas, ofrece una muestra artística de dos jóvenes de origen bielorruso y  eslovaco que han residido en el municipio hasta su migración universitaria.

La sala de exposiciones de la Casa Condal de Maspalomas está acogiendo durante este mes de marzo una muestra del trabajo artístico que están desarrollando en el campo de la fotografía dos jóvenes veinteañeros y estudiantes universitarios de Telecomunicaciones y Comunicación Audiovisual, Ilya Kamliuk y Patrik Herchl, de origen bielorruso y eslovaco, respectivamente.


Bajo el título ‘Patrilya, jugando con la fotografía’, estos dos entusiastas del arte visual y de la imagen ofrecen un panorama en el que conviven y se enfrentan dos tipos de fotografías completamente opuestas, distintas, divergentes. Las de Ilya son de carácter documental, y las de Patrik totalmente abstractas. En ambas proyecciones se respira el genoma de la vieja escuela visual rusa.


Con esta exposición ambos persiguen “jugar con las diferentes lecturas y pensamientos” que sus obras provocan en los espectadores, de ahí que en la muestra incluso cuelguen un libro para que éstos, a modo de feedback, expresen sus pensamientos y emociones. La idea de los dos autores es recopilar todas las opiniones que se registren en los lugares donde se muestre esta exposición para incluirlas en un libro compilatorio “after party” 


Ilya y Patrik destacan que ‘Patrilya’ es “un juego de apariencias, de múltiples posiciones y posibilidades, una divertida exposición de dos autores que tienen muy poco en común, y que en su enfrentamiento abren una tela de araña de niveles de lectura e infinidad de conclusiones”. La concejala de Cultura Elena Álamo destaca la valentía creativa de estos dos jóvenes, y la calidad artística de esta muestra que se presentó por primera vez al público en el Campus universitario de Gandía, el año pasado.


Ilya, un autodidacta


La pasión de Ilya (Brest, 1991) por la fotografía empezó de niño, queriendo ser como sus padres, ambos con formación artística. En su familia el arte siempre fue algo cotidiano, aunque sus progenitores siempre le advirtieron que no hiciera una carrera artística, “porque el arte es para el alma y para auto expresarse pero con él no se gana para comer”. El enganche definitivo al mundo de las fotos es autodidacta y se lo debe a un primo al que imitó hasta que descubrió que haciendo fotos “podía ser creativo y expresivo, hacer cosas que podía mostrar a la gente y que podían permanecer después de mí”.


Quizá por eso las fotos documentales de Ilya, tomadas a modo clásico con una Canon 1000D, aportan una visión personal sencilla, cuentan historias, evocan hechos e invitan a su observación. Son obras que tienen intención y que buscan generar una reacción en el espectador


Pátric, formación técnica


Patrik, con una formación más técnica en este campo, se confiesa como un romántico que empezó con la fotografía analógica en un laboratorio de su instituto, y que se enamoró del arte de la imagen visual desde la primera clase, impresionado por el despliegue artesanal que requirió todo el proceso del revelado. “Poco a poco, mientras se revelaba la foto, me fui enamorando y este arte se convirtió en una pasión que se instaló en mi para toda la vida”, afirma.


A nivel general no puede describir lo que aportan sus fotografías abstractas, “pero a nivel personal e individual arrojan muchísimo porque conforman un planteamiento nuevo y arriesgado, ya que son fotos de contenido indirecto y no masticado”. Para enfrentarse a ellas recomienda a los espectadores que utilicen “el método de poner la mente en blanco”, tal y como prescribe el maestro fotógrafo del lienzo paisajístico en claroscuro Minor White.


Como en Ilya, las fotos del eslovaco Patrik, trabajadas con una Nikon D80 y un mínimo retoque, tienen una clara intencionalidad: generar una reacción en el espectador. Fue lo que aprendió cursando el Bachillerato tecnológico en el IES Faro de Maspalomas, y también en los cursos de aprendizaje y perfeccionamiento que realizó en el Taller de Fotografía de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana entre los años 2006 y 2010


Ahora, con un extenso currículum que incluyen sus pinitos como montador, iluminador, operador de cámara y director de fotografía en media docena de películas, la intención de este joven eslovaco que incluso estudió música en la especialidad de percusión y batería, es finalizar su carrera en la Universidad Politécnica de Valencia y labrarse un camino profesional como director de fotografía cinematográfica.