La Virgen del Pino baja de su Camarín

La Virgen del Pino baja de su Camarín

Ante cientos de personas que llenaban la basílica de Teror, la Virgen del Pino fue bajada al altar mayor,  para presidir todos los actos de las fiestas, con el aplauso y la emoción de los fieles, que acudieron emocionados como cada año, a rendir su homenaje a Nuestra Señora del Pino.

Todos los años se repite la misma imagen de fervor y devoción, en apenas 15 minutos que dura el acto, del descenso de los apenas ocho metros que separan a la imagen del trono se hace lentamente, en medio de tules que resaltan a la Virgen con el manto rojo que luce este año. Al final, en el trono, dos personas se encargan de ajustarla y ya allí recibe la ovación más grande y el estallido gente donde se vislumbra en el rostro la fe y el cariño de un pueblo a su Patrona, que ha bajado un años más para estar entre ellos hasta el 18 de septiembre.


Unos van a pagar promesas y otros a pedir deseos, algúnos verdaderas misiones imposibles, a la patrona de la Diócesis de Canarias.