Gran Canaria acuerda promover un cambio de la Ley de Renovación Turística

Gran Canaria acuerda promover un cambio de la Ley de Renovación Turística

El pleno del Cabildo ha aprobado con los votos del PP, los consejeros no adscritos y NC, el rechazo del PSOE y la abstención de CC, promover un cambio en la Ley que permita otorgar autorizaciones previas a nuevos alojamientos de 4 estrellas.

Así lo ha decidido el pleno de la corporación insular, reunido en una sesión extraordinaria, al aprobar una moción planteada por el grupo de gobierno, y a la que se sumó NC, al lograr que se incluyera a empresarios y sindicatos, además de a todos los grupos políticos, en los colectivos que se propondrán para la creación de una mesa de trabajo que deberá consensuar la iniciativa legislativa que el Cabildo prevé remitir en septiembre al Parlamento regional.

Esta iniciativa pretende modificar la citada ley de renovación turística, "de conformidad con los principios esenciales" de una moción de Nueva Canarias-Nueva Gran Canaria aprobada el 27 de mayo de este año por la corporación grancanaria, con el voto a favor de 21 consejeros y la abstención de seis del Grupo Socialista.

Esa moción instaba a los grupos parlamentarios canarios a que los planes de modernización, mejora e incremento de la competitividad turísticos los puedan formular también los cabildos y los ayuntamientos, y no sólo el Ejecutivo regional, y a que éstos se subordinen al planeamiento municipal y al insular adaptado a la Ley de Directrices, según se afirma en la moción del PP.

La propuesta de NC establecía que "cada planeamiento insular, dentro de ese cupo anual, determinará las modalidades que desee permitir, a partir de las cuatro estrellas", y que el cabildo será el responsable de determinar el procedimiento de otorgamiento de las autorizaciones previas para los proyectos de especial interés.

La moción aprobada hoy recuerda que el pasado 29 de mayo, el Parlamento regional, "con el voto en contra de la mayoría de los parlamentarios elegidos por Gran Canaria", aprobó la citada Ley de Renovación y Modernización Turística de Canarias, que entró en vigor el 1 de junio.

Una norma que, "ha suscitado un rechazo mayoritario, en general, de las personas físicas y jurídicas, estas últimas públicas y privadas, y en concreto, de los empresarios y entidades que representan, se dedican y defienden al sector turístico" de esta isla.

La moción alude en particular a la disposición de la ley que "prohíbe otorgar autorizaciones previas para nuevos establecimientos turísticos hoteleros y extrahoteleros con categoría de cuatro estrellas", al considerar que ello "perjudica a los intereses de Gran Canaria y es contrario al avance y desarrollo del turismo, su principal fuente económica", lo que implica poner trabas a la generación de actividad productiva y a la creación de empleo.

Consideran los populares y NC que el hecho de que esta ley "exija autorizaciones previas a los establecimientos extrahoteleros que se pretendan ubicar en suelo urbano consolidado no turístico también perjudica los intereses y la economía de Gran Canaria", al tiempo que rechazan que se relegue, en favor del Gobierno regional, a cabildos y ayuntamientos en los planes de modernización, mejora e incremento de la competitividad turística.