FECAO, dice NO al petróleo y la planta de gas, en Gran Canarias.

FECAO, dice NO al petróleo y la planta de gas, en Gran Canarias.
La Federación de ocio, servicio y comercio advierte que la perdida de residuos, puede producir daños irreversibles a nuestra economía turística.En política no puede valer todo, manifiesta Antonio Vélez, el daño sobre la flora y la fauna, dentro de la fauna, las aves son las más afectadas, por contacto directo con los cuerpos de agua o vegetación contaminada, o por envenenamiento por ingestión. El efecto sobre las aves puede ser letal. ¿Esto es lo que queremos para Canarias?

¿Quienes están intensados en dar continuidad al negocio privado de una multinacional italiana?, Enel, que es la que tiene el 92% de las acciones de Unelco/Endesa y a los del gas natural, Enagas y Gascan. Mientras tanto, las iniciativas que representan una democratización del sistema energético como es la generación descentralizada de renovables, se ha quedado muerta, sin saber para cuando es su resurrección.

Es muy importante tener en cuenta que en Canarias un derrame de hidrocarburos produce daños irreversibles sobre la fauna marina. Casi la mitad del petróleo y derivados industriales que se vierten en el mar, son residuos que vuelcan las ciudades costeras. El mar es empleado como un accesible y barato depósito de sustancias contaminantes. Ya soportamos otros derrames que, se deben a accidentes que sufren los grandes barcos contenedores de petróleo que pasan por nuestras costas, que por negligencia transportan el combustible en condiciones inadecuadas.

Algunos dirigentes políticos siguen anclados en el siglo pasado, manifiesta Vélez, hace 20 años con las tecnologías renovables sin que apenas se conociese , el gas natural era la alternativa, pero hoy, un cuarto de siglo después, no lo es, los avances producidos en investigación y desarrollo han hecho competitivas a las energías limpias frente a las convencionales. Canarias debemos despertad, y decir basta ya, a la extracción de petróleo, la instalación de plantas de gas, estos modelos energéticos, no va a resolver nada porque parte de un diagnóstico intencionadamente erróneo y representa la continuidad del modelo convencional del siglo pasado.