Empieza el espectáculo. Comienza la liga tras el acuerdo entre la LFP y la AFE

Empieza el espectáculo.  Comienza la liga tras el acuerdo entre la LFP y la AFE

Los clubes garantizan el cobro a los jugadores de equipos descendidos por impagos, los futbolistas podrán romper sus contratos si los retrasos de cobro llegan a los tres meses. La primera jornada, aplazada a enero

Este fin de semana hay fútbol, hay Liga. Tras más de 30 horas de negociación en siete días, dos con sus noches incluidas, y una jornada de huelga, la primera del fútbol español en 27 años, han necesitado la Liga de Fútbol Profesional (LFP) y la Asociación de Futbolistas (AFE) para llegar a un acuerdo que permita dar comienzo al campeonato, aunque sea una semana después.


Como cualquier convenio colectivo, el acuerdo es complejo. La obsesión de la AFE era garantizar esos casi 50 millones que los clubes deben ya a sus jugadores y buscar una fórmula que evitara que la situación se repita en el futuro (solo en lo que va de 2011 se han declarado en concurso siete clubes, entre ellos cuatro de Primera -Rayo, Racing, Zaragoza y Betis-).


Con esta reivindicación consiguieron el apoyo unánime de los jugadores, desde los que lo pasan mal por los impagos a campeones del mundo como Xabi Alonso, Iker Casillas, Puyol y Llorente. La LFP, por su parte, apelaba a la grave crisis económica, a la que no son ajenos los clubes, y enarbolaba el fondo de garantía concursal aprobado por los 42 equipos a principios de agosto: 40 millones a lo largo de las cuatro próximas temporadas.


Para hacer frente a las deudas ya reconocidas, que aún pueden variar según avancen los procedimientos concursales, se implantará un nuevo sistema, que financiará en parte la AFE a través de los 2,2 millones de euros anuales -actualizados con el IPC- que recibe de la LFP y que el sindicato recuperará cuando culminen los concursos.


En el caso de las que se puedan generar en el futuro, hay dos escenarios posibles. Que se apruebe la reforma de la ley concursal -que ya está en el Senado- y que obligará a descender a los equipos con deudas o que no salga adelante. En el primer caso, la AFE ha aceptado a regañadientes el fondo concursal de la LFP con el compromiso de que el convenio, que aún tardará en materializarse un par de meses, introducirá nuevas medidas. Si se modifica la ley concursal se creará otro fondo, que ninguna de las partes quiere cuantificar, pero que el sindicato considera "suficiente". Además, en caso de descenso por razones económicas, el club que ocupe la plaza deberá asumir la deuda con los jugadores y estos podrán fichar por otro equipo cuando les adeuden tres meses de salario, explican en la AFE.