El pleno rechaza modificar el PGOU para incluir al Hotel Oasis como BIC
El grupo de gobierno se queda sólo en la votación de este asunto porque la oposición decide abandonar el pleno.
El pleno corporativo del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana rechazó este lunes modificar el Plan General del municipio de manera puntual para incorporar el hotel Gran Palace Riu Oasis Maspalomas como Bien de Interés Cultural (BIC) en el catálogo arquitectónico de edificios de interés histórico-artístico del municipio, tal y como solicitó a finales de enero pasado el empresario Eustasio López González (Lopesan).
Esta decisión defendida por el grupo municipal de gobierno sólo recibió el apoyo de la concejala del Grupo Mixto Mari Carmen Herrera Guedes, ya que el resto de la oposición decidió ausentarse de la sesión plenaria para no votar este asunto.
“No existen motivos para que abandonen el salón de plenos. Si no se quieren definir puedo comprenderlo. La papa caliente la tiene el grupo de gobierno y tenemos que resolverlo y lo vamos a hacer sin esconderemos bajo la mesa. Cuando se es representante de un pueblo y se sienta uno en este pleno hay que definirse o abstenerse, pero no marcharse corriendo. Yo eso nunca lo haría”, le dijo el alcalde a los miembros de la oposición tras recordarles también que éstos, a petición propia, habían participado en una reunión con los abogados y técnicos municipales para conocer el asunto.
En cualquier caso, tal y como insistió el alcalde Marco Aurelio Pérez, el acuerdo plenario queda supeditado a lo que finalmente decida el Cabildo Insular de Gran Canaria y el Gobierno Autónomo respecto a la declaración del hotel como BIC.
“Nos posicionamos en contra -dijo el alcalde- porque el último catálogo de bienes protegidos que tiene el Ayuntamiento fue aprobado por el pleno el 31 de julio de 2009 y publicado en el BOP el 30 de octubre de ese año, y en ese catálogo no aparece protegido el hotel Oasis, y no existe por tanto documentación técnica que lo sustente”. Y por otro lado, añadió, “el Plan de Mejora y Modernización del Sur de Gran Canaria también establece una política contraria a esa declaración, ya que apuesta por la renovación y modernización de lo público y lo privado en la zona”.
Este punto lo abordó el gobierno municipal como asunto de urgencia porque el informe técnico jurídico que acompaña el expediente de demolición y licencia de obra solicitado para el Hotel Oasis pide que sea el pleno quien resuelva la modificación o no del planeamiento para incluirlo al edificio en el catálogo.
Un contrasentido
En relación a este asunto, la Junta del Gobierno Local ya había acordado el pasado viernes que emitir un pronunciamiento a favor o en contra de la protección del Hotel sería “precipitado y falto de rigor desde el punto de vista procedimental y decisorio”, toda vez que esa decisión compete al Cabildo como institución con personal especialmente cualificado y porque, además, “supondría un contrasentido hacerlo” cuando el ideario de la renovación y rehabilitación turística de la Ley de Directrices de Ordenación del Turismo de Canarias y el Plan de Modernización, Mejora e Incremento de la competitividad del sector turístico del municipio apuestan por la renovación, la rehabilitación y la sustitución para la modernización, mejora e incremento de la actividad turística.
“Sólo cuando se conozca lo que dictaminan los expertos podremos pronunciarnos sobre la protección interesada. Hacerlo prematuramente provocaría el desánimo de quienes comparten el convencimiento de la necesidad de demoler y construir nuevos hoteles para competir en una industria tan innovadora y moderna como la turística”, acordó aquella Junta de Gobierno presidida por el alcalde, que también fijó que cualquier decisión que finalmente se adoptara respecto del BIC, sería aceptada “respetuosamente, porque comportaría una salvaguarda del patrimonio cultural del pueblo canario”.
¿Y los trabajadores?
El presidente del Comité de Empresa del Hotel Oasis, Francisco Juan Suárez González tomó la palabra tras el pleno para insistir reiteradamente en la pregunta “¿qué va a pasar con los trabajadores del Hotel en las actuales circunstancias y con lo que está cayendo”.
El representante de los trabajadores afirmó que éstos ya están cansados del posicionamiento a favor y en contra sobre la declaración del BIC. “Nos mantenemos al margen de la decisión de los arquitectos. Sabemos que el hotel necesita reformas. Hace años que se habla de renovar y de mejorar la calidad de los servicios con hoteles de 5 estrellas, pero ¿en realidad están apostando todas las instituciones de Gran Canaria por ese cambio?”, preguntó.
“Sorprendido” por el abandono plenario de la oposición, Suárez González insistió en el temor de los cerca de 200 trabajadores (175 fijos y el resto externos) si se declara al Hotel BIC. “Nosotros estamos con la empresa RIU y haríamos lo mismo con cualquier otra empresa porque es la que nos mantiene hoy en día. Este comité siempre ha apostado por la calidad del servicio, y se ha mantenido en el hotel gracias a los trabajadores. Ahí enfrente tenemos a Marruecos con su competencia y los clientes de la clase media alta se nos están yendo, mientras que aquí se está aplicando una política de tierra quemada. En este asunto ya hemos perdido un mes. Nosotros apoyamos a nuestra empresa que es la que nos paga”, dijo.


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