El Pajar da inicio a sus fiestas con un reivindicativo pregón de Carlos Álamo
El anuncio de los festejos se hace reclamando el viejo nombre del poblado y exhortando a los jóvenes a una mayor implicación en los problemas sociales.
El último pueblo de San Bartolomé de Tirajana por el flanco Oeste, El Pajar, dio el pistoletazo oficial de salida a las fiestas de Santa Águeda 2016. Este pasado viernes, 08 de abril, y como es tradición en ese barrio marinero, el alcalde dio la apertura oficial a los festejos después de la lectura del pregón. Antes de que Marco Aurelio Pérez Sánchez declarase inaugurados los festejos del pueblo, fue un reivindicativo Carlos Álamo quien se encargó de pregonar vivencias, situar a muchos en El Pajar del siglo pasado y reclamar, sobre todo de los jóvenes, una mayor participación en los problemas de índole colectiva que afectan al poblado.
Apadrinado por el actual concejal de Festejos y Seguridad del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, José Carlos Álamo, a la sazón primo suyo, el pregonero de Santa Águeda 2016, vecino de El Pajar “desde chiquitito” y exconcejal del municipio tirajanero, comenzó desgranando recuerdos de su infancia. Uno de las primeras advertencias de Carlos Álamo como pregonero fue el de hacer mención a que estaban en un territorio distinto. “Esto es Arguineguín”, reclamó con fuerza tras leer sus primeras líneas de folio con las salutaciones oficiales y agradecimientos. Recordó sus primeras incursiones en el barrio “a las cinco de la mañana en el coche de mi padre, que venía a trabajar a Cementos Especiales y me dejaba en casa de mi bisabuela Lucinda y mis tías abuelas Juana y Julia”.
En el recorrido vivencial, y mientras se proyectaban imágenes antiguas y actuales que revelaban los cambios del paisaje urbano de El Pajar, Carlos Álamo fue enumerando algunas ‘perrerías’ de las que se hacían entonces, y de las que se acordaba; en bastantes de sus vivencias fueron partícipes algunos de los presentes en la plaza, lo que propició más de algún cambio de semblante y carcajada.
Un repaso a su propia vida y la del barrio, unido “siempre a una fábrica de cemento ahora ida a menos” sirvió también para reclamar de los empresarios isleños una mayor implicación en la mejora del mercado laboral. Mientras recordó cómo era la juventud de su tiempo con una radiografía a los “asaderos, botellones y otra forma de diversión, pero sin Nintendo”, Carlos Álamo dio otro toque de atención, esta vez a los jóvenes del pueblo, reclamando su “implicación neta con diversidad y pluralidad social” para recuperar la convivencia y para remar en el mismo sentido a la hora de abordar los problemas comunes. “No sobra nadie, cabemos todos, y los jóvenes son el presente y futuro de esta sociedad”, significó el pregonero mientras en esa arenga a la unidad vecinal reclamaba mayor participación para organizar las fiestas y colaborar en su desarrollo.
El alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Marco Aurelio Pérez Sánchez, elogió un pregón “que intenta despertar el barrio y que aquí se emprendan movimientos” y destacó también el papel de José Carlos Álamo y del pregonero, “dos personas, dos primos, dos luchadores, un concejal y otro que lo fue, y que son exponentes de la defensa de los intereses de El Pajar”. Tras estas palabras, el primer edil entregó una placa de recuerdo a Carlos Álamo como pregonero y declaró inauguradas las fiestas de Santa Águeda


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