El mal de altura se convierte en un problema de salud pública

El mal de altura se convierte en un problema de salud pública

Episodios de alta contaminación del aire, en ciudades como Barcelona o Madrid, aumentan el número de ingresos hospitalarios por patologías respiratorias como asma o EPOC.

El mal de altura, un trastorno que se produce cuando al organismo le cuesta aclimatarse a la baja cantidad de oxígeno que recibe en lugares muy elevados, puede derivar en ocasiones en enfermedades graves como el edema pulmonar, una de las principales causas de muerte entre las enfermedades que se dan en alta montaña1. En concreto, “entre el 2 y el 5% de las persones que suben por encima de los 3.500 metros de altitud sufren edema pulmonar”, advierte el Dr. Xavier Muñoz Gall, presidente de la SOCAP y neumólogo en el Hospital Universitario Vall d’Hebron (Barcelona).


El mal de altura se ha convertido en un problema de salud pública2: cada vez son más las personas que practican deportes de montaña como el senderismo, el esquí o la escalada, o las que viajan a destinos remotos, lo que ha provocado que este mal, hasta ahora propio de profesionales del alpinismo, sea cada vez más común.


El presidente de SOCAP recuerda que estos problemas respiratorios son prevenibles: “es básico aclimatarse bien e ir ganando altura poco a poco”. Se trata, principalmente, de “hacer el mínimo esfuerzo posible, hidratarse bien, no hacer comidas copiosas y no ganar más de 500 metros al día por encima de 3.500 metros”.


El reto, sin embargo, es la educación: “informar la gente de los riesgos que hay si no se realiza una buena aclimatación antes de subir a la montaña es básico para evitar este tipo de enfermedades”, subraya el Dr. Muñoz Gall.


Avances en el tratamiento del cáncer de pulmón


Durante la jornada también se analizarán los avances de los últimos años en los tratamientos oncológicos que están permitiendo mejorar la supervivencia de los pacientes con cáncer de pulmón. En este sentido, hay que recordar que, según datos recientes de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el cáncer de pulmón en nuestro país es el que de manera global tiene una mayor mortalidad (20.6%).


La Dra. Susana Padrones, directora de la XXIII Diada Pneumològica y coordinadora de la Unidad Funcional de Cáncer de Pulmón del Hospital Universitario de Bellvitge y el Instituto Catalán de Oncología, recuerda que “muchos de los pacientes con tumores pulmonares resecables,  debido a la presencia de otras enfermedades pulmonares, como la EPOC, enfermedades cardiovasculares, etc, no eran operables y recibían tratamiento con radioterapia normofraccionada, con tasas de supervivencia sobre el 30%. Actualmente, con la radioterapia esterotáctica, es posible tratar de una manera eficaz pacientes con comorbilidades cardiorrespi­ratorias importantes y pacientes de edad avanzada, con unos resultados excepcionales con 70%-80% de control local de la enfermedad y con relativamente escasos efectos secundarios”.


Por otro lado, añade la Dra. Padrones, “la investigación ha permitido conocer múltiples alteraciones genéticas de los tumores pulmonares y desarrollar nuevos fármacos dirigidos a dichas  dianas, permitiendo que los pacientes con enfermedad extensa y diseminada tengan un mejor pronóstico”.


A mayor contaminación, más ingresos hospitalarios


Los episodios de contaminación del aire, como los que se han registrado recientemente en ciudades como Barcelona o Madrid, preocupan cada vez más a los neumólogos porque agravan o provocan la aparición de problemas respiratorios, especialmente entre los colectivos más vulnerables como son la población infantil, las personas de mayor edad y aquellas que sufren enfermedades respiratorias crónicas (como el asma) o cardiovasculares. 


Cuando respiramos, inhalamos mucho más que oxígeno ya que el aire contiene otros elementos que disminuyen su calidad y que tienen efectos nocivos sobre nuestra salud”, advierte el Dr. Muñoz Gall. En general, las grandes ciudades como Barcelona y Madrid son las más contaminadas, pero no las únicas: “Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del año 2014 determina que de las 46 ciudades españolas analizadas, 37 incumplían los niveles recomendados de contaminación”, explica el neumólogo.


En caso de registrarse un episodio de contaminación, el Dr. Muñoz Gall aconseja a las personas con asma que no realicen actividad física innecesaria al aire libre, que intenten mantenerse en sus hogares, preservando en ellos una buena calidad del aire, e incluso que si la polución persiste o se intensifica abandonen el área contaminada temporalmente.