El botox, una alternativa para el tratamiento de la incontinencia urinaria

El botox, una alternativa para el tratamiento de la incontinencia urinaria

El especialista en Urología y Suelo pélvico de Guillermo Conde, afirma que este problema lo padecen una de cada cuatro mujeres y puede tener remedio en su estadio inicial con cambios en el estilo de vida y a través de una rutina de ejercicios específicos.

Una de cada cuatro mujeres mayores de 40 años padece incontinencia urinaria originada por algún tipo de alteración del suelo pélvico. Según el especialista en Urología y Suelo Pélvico de Hospiten, Guillermo Conde, se trata de un problema que puede tener remedio en su estadio inicial con la introducción de algunos cambios en el estilo de vida de la paciente y a través de la realización de fisioterapia con una rutina de ejercicios específicos.


 “Entendiendo el suelo pélvico como una estructura única, se debe realizar un tratamiento personalizado para cada mujer, intentando siempre restaurar el suelo pélvico en su conjunto. Para poder ofrecer un tratamiento con éxito, se ha de realizar un adecuado diagnóstico mediante una exploración física, métodos de imagen radiológica específicos y estudios urodinámicos. Una vez realizado el diagnóstico adecuado, podremos saber si el tratamiento necesario se basará en el empleo de medicamentos, rehabilitación del suelo pélvico con ejercicios especiales o un tratamiento quirúrgico”, puntualiza el especialista.


Asimismo, aclara que las investigaciones más recientes del suelo pélvico y los avances tecnológicos han permitido a Hospiten mejorar las diferentes opciones de tratamiento quirúrgico, aplicando en la actualidad técnicas mínimamente invasivas. Un ejemplo es el tratamientos con toxina botulínica (Botox) aplicada en la vejiga para algunos tipos de incontinencia urinaria.


“Para el tratamiento del prolapso en su grado más avanzado, empleamos en la mayoría de los casos cirugía laparoscópica, con excelentes resultados estéticos y funcionales. Y para solucionar la incontinencia urinaria realizamos cirugía de mínima agresión, con una estancia hospitalaria de menos de 24 horas y con una rápida recuperación e incorporación a la vida normal de la paciente”, añade el especialista de Hospiten.


Solo en el 25% de los casos las pacientes lo comunican al médico


El suelo pélvico es un conjunto de músculos, ligamentos, tejido conectivo y nervios que funcionan como una estructura única. Esta permite el soporte de los órganos pélvicos, el útero, la vagina, la vejiga urinaria, la uretra y el recto.  Los síntomas más frecuentes de algún tipo de alteración en esta zona son la pérdida de orina o incontinencia urinaria, el prolapso genital o descenso de los órganos pélvicos, la incomodidad o molestias en las relaciones sexuales y el dolor en la zona pélvica. Tan sólo un 25% de los casos, las pacientes optan por comunicarlo a su médico.