ALCER Las Palmas celebra el Día Mundial del Riñón

ALCER Las Palmas celebra el Día Mundial del Riñón

La Asociación para la lucha contra las Enfermedades Renales realizará actividades de difusión que abordan la importancia de prevenir la enfermedad renal crónica

Bajo el lema “Obesidad y Enfermedad Renal”, ALCER Las Palmas celebrará el Día Mundial del Riñón sumando sus esfuerzos a los de la Federación Nacional de Asociaciones ALCER para recordar que Canarias también debe prevenir la enfermedad renal crónica. La Asociación para la Lucha contra las Enfermedades Renales, ALCER Las Palmas, instalará una mesa informativa este jueves, 9 de marzo, en el Centro Comercial Las Arenas de la capital grancanaria, en horario de 10 a 14 horas y de 16 a 20hs, al objeto de difundir un mensaje centrado en evitar la obesidad, ya que es uno de los factores de riesgo de padecer enfermedad renal crónica, según ha explicado el presidente, Alejandro Díaz Goncálvez


En concreto, el presidente de Alcer Las Palmas avanzo que este año, el lema del Día Mundial del Riñón va en la línea de numerosos trabajos epidemiológicos que relacionan el índice de masa corporal con el desarrollo de enfermedad renal crónica en los sujetos obesos. Otro hallazgo importante es el papel crucial que juega la obesidad como factor de riesgo para una peor evolución de la función renal en pacientes con diversas patologías renales, glomerulares y el mundo del trasplante renal.


El sobrepeso, la obesidad y las enfermedades conexas son, en gran medida prevenibles, por lo que las autoridades sanitarias de los países deberían incluir planes estratégicos para la prevención de la obesidad. Lógicamente, la reducción de peso debiera de ser el aspecto terapéutico más determinante; sin embargo, la evidencia disponible acerca de su influencia es más bien escasa. En los últimos años, podemos encontrar interesantes revisiones que analizan con profundidad el efecto de la pérdida de peso y su influencia en la proteinuria y la función renal.


Litiasis renal y obesidad


La obesidad es considerada uno de problemas de salud más importantes en los países desarrollados. La OMS considera que el sobrepeso y la obesidad son el quinto factor de riesgo de defunción en el mundo. En nuestro país, según la Sociedad Española de Cardiología, cerca del 40% de la población presenta sobrepeso y el 21% obesidad.


Se ha demostrado un aumento del riesgo de padecer un cólico nefrítico hasta 2 veces mayor en los pacientes obesos. La probabilidad de recurrencia, posibles complicaciones y el riesgo de insuficiencia renal severa y diálisis estará aumentado en los pacientes con litiasis renal y obesidad. Por tanto la obesidad se presenta como uno de los factores modificables más importantes en la prevención de padecer cálculos renales y sus posibles consecuencias para el riñón.


El abordaje de la enfermedad renal


Este año, el Día Mundial del Riñón se centra también en recordar a las Comunidades Autónomas que deben implantar las medidas necesarias para ayudar a prevenir la enfermedad renal crónica, tal y como se indica en el documento elaborado hace dos años por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, bajo el título ‘La estrategia del abordaje de la enfermedad renal’. Los representantes de los enfermos renales ponen así el punto de atención en destacar la elevada prevalencia y morbimortalidad cardiovascular que sufren las personas con enfermedad renal, además de los costes económicos que supone el tratamiento crónico de la misma. E insisten a las Comunidades Autónomas que deben implantar las medidas necesarias para ayudar a prevenir la enfermedad renal crónica.


El documento que recoge “La estrategia para el abordaje de la enfermedad renal”(http://alcer.org/federacionalcer/wp-content/uploads/2015/12/estrategia.pdf) fue elaborado en febrero de 2015 por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en el que ALCER fue uno de los asesores, y aprobado por el Consejo Interterritorial de salud de 25 de marzo de ese mismo año. El documento, reconoce que el diagnóstico de la enfermedad renal crónica y sobre todo el inicio de la terapia renal sustitutiva marca un antes y un después en el estilo de vida de la persona afectada y en el de su familia.


La insuficiencia renal, explica el documento, es una enfermedad que genera un amplio rango de situaciones estresantes en la persona con enfermedad renal y su entorno, momentos en los que el paciente sufre una pérdida de salud que puede ser percibida como una amenaza. Esto ocasiona trastornos tanto de tipo físico como psicológico que obligan al paciente a pedir ayuda a los profesionales de atención social. Además de estos aspectos, el documento contempla la necesidad que tiene el paciente de conservar el certificado de discapacidad una vez que es trasplantado.