A pesar de… más de lo mismo
Está claro que pese a los esfuerzos por controlar la marea humana que se produce los fines de semana en el sur, es imposible llevarlo a cabo por parte de las fuerzas de seguridad.
Por muchos controles que se pongan en zonas de dudoso transito de sustancias poco saludables, como es el caso de la avenida Alféreces Provisional (bajada a la playa), el botellón se va a seguir haciendo.
Se ha convertido como manifiesta muchos jóvenes en un estilo de vida los fines de semana, con tan solo cinco euros que pongan cada uno, la fiesta está montada. No hay un lugar fijo, cualquier parque (zona ciudad deportiva, parque del sur, zona Faro 2, aledaños de Plaza Maspalomas, etc.), es bueno, solo tiene que encargarse uno de ir al super de turno, comprar las botellas de ron y el refresco con la bolsa de hielo y los vasos de romería. Se trata de ponerse hasta “el culo” y luego nos vamos a dar la vara a la zona de discotecas.
El botellón como en el amor no tiene edad, y aquí habría que apelar a la responsabilidad de los padres, que deberían saber que van hacer sus hijos cuando son menores en sus salidas nocturnas y sobre todo que es lo que están tomando y con quién se mueven.
Según distintas informaciones recogidas de centros médicos del sur, coinciden en que los fines de semana lo que más atienden son intoxicaciones etílicas, que por suerte no van a mayores, aunque algunos se tienen que derivar al hospital más cercano para realizarle un lavado de estomago. Según los facultativos es un hecho que se repite con mucha asiduidad, y cada vez en personas más jóvenes.
Impotencia policial
La impotencia policial se pone de manifiesto cuando un fin de semana sí y otro también denuncia distintas irregularidades y al final no pasa nada, según refiere un representante sindical policial, “si encima de que somos pocos, que hacemos más horas que ningún otro funcionario municipal, no se nos reconoce el trabajo que realizamos y cuando denunciamos las mismas caen en saco roto, muchas veces uno se plantea que está haciendo el canelo”. Y tiene toda la razón, según ha puesto de manifiesto el concejal de seguridad de San Bartolomé de Tirajana Ignacio Casteleiro, en la actualidad hay menos policías en Maspalomas que hace 15 años, incongruencias de la vida, a más gente menos agentes.
Sin desmerecer el trabajo que se está haciendo por reconducir una situación bastante complicada de enmendar, sería injusto si no dijéramos que por parte de los responsables municipales se están poniendo todos los medios para hacerlo, pero como henos comentado son muchos los frentes abiertos, y complejas las resoluciones y el ejemplo más claro es el rastro “ilegal” que se sigue celebrando en los aparcamientos del Centro Comercial Faro 2 un domino sí y otro también a pesar de las denuncias, expedientes y demás formulismos que tiene abierto.
Por ello desde esta humilde atalaya informativa hoy más que nunca apelamos a la responsabilidad de los ciudadanos para no acabar de matar a la gallina de huevos de oro.


1 comentario
andres martin
09 Ago 2011 a las 14:08:00SI EN LUGAR DE ESTAS GENTUZAS FUERA UN HONRADO COMERCIANTE, YA LES HUBIESE CAIDO ARRIBA "LOS DEFENSORES DEL ORDEN".,